Last L - Vértice de Sinaloa


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Tras la derrota de Villa y Zapata


La Revolución Mexicana y
el Ascenso de la Nueva Burguesía


*La huida de Madero
*El Plan de San Luís
*Dimite Porfirio Díaz
*El Plan de Ayala
*La nueva burguesía


En la silla presidencial, de izquierda a derecha:
Francisco Villa y Emiliano Zapata.


Por: Miguel Antonio GASTÉLUM
Culiacán, Sinaloa, 01 de noviembre de 2017. El 20 de noviembre se festeja en México el día de la Revolución Mexicana, la fecha en que los líderes revolucionarios iniciaron la insurrección armada en contra del gobierno de Porfirio Diaz.

Con el ascenso a la presidencia de la República de Venustiano Carranza, el 10 de mayo de 1917, se sentaron los cimientos para la consolidación de un nuevo grupo gobernante, que se bien surgió de las filas de la revolución, en las décadas posteriores pasó a conformar la nueva clase terrateniente y rica que asumió el control del país con todos sus beneficios.

El proceso de lucha armada registrado por la historia como la Revolución Mexicana, duró aproximadamente 10 años, de 1908 a 1919. Inició cuando el entonces dictador Porfirio Díaz, quien fuera seguidor de Benito Juárez en la Guerra de Reforma, luego de casi 30 años en el poder, declaró al periodista estadounidense Creelman, que México estaba maduro para la democracia.

LA HUIDA DE MADERO
En ese escenario, en abril de 1910, Madero fue  electo candidato por el Partido Nacional Antirreeleccionista a la presidencia de la República, enarbolando el programa “sufragio efectivo y no reelección”, sin claros contenidos sociales ni económicos para las mayorías.
No obstante, el general Díaz fue reelegido para un séptimo período. Madero intentó colocarse por negociación política como vicepresidente, pero fue rechazado y  encarcelado por Díaz en la ciudad de Monterrey. Posteriormente consiguió su libertad y escapó a San Antonio, Texas.

Mientras tanto, en la ciudad de Morelos, Emiliano Zapata, al frente de un nutrido contingente de campesinos declaró la insurrección tomando tierras y demandando una reforma agraria.

EL PLAN DE SAN LUIS
El 15 de octubre de 1910, Madero y sus seguidores lanzaron el Plan de San Luis y llamaron a la insurrección general, logrando atraer a su lucha a un buen número de campesinos al incorporar dentro del plan algunas propuestas de solución a sus demandas de tierra, y, finalmente, el 20 de noviembre de 1910, Villa y Pascual Orozco en Chihuahua, secundaron el llamado, al cual se sumaron contingentes de Puebla, Coahuila, Durango, Guerrero y en Baja California, los hermanos Flores Magón.

LA DIMISIÓN DE DÍAZ
Esos acontecimientos, presionaron al gobierno dictatorial y dieron como resultado que, con la ocupación revolucionaria de Ciudad Juárez, el 10 de mayo de 1911, se firmara el tratado que acordaba la dimisión de Porfirio Díaz, quien un año después abandonó el país para refugiarse en Europa.

Un antiguo colaborador suyo ocupó su lugar, Francisco León de la Barra, quien mantuvo en su gobierno a los mismos funcionarios y militares.

EL PLAN DE AYALA
Este se propuso desarmar a las fuerzas revolucionarias, pero no lo logró, pues a cambio, Villa y Zapata exigían garantías de solución al problema agrario.

En respuesta el general porfirista Victoriano Huerta, combatió a las fuerzas revolucionarias zapatistas y las obligó a refugiarse en las montañas de puebla. Aún así, en las próximas elecciones presidenciales, los mexicanos votaron por Francisco I. Madero, quien tomó posesión del cargo en noviembre de 1911.

Sin embargo, las diferencias de clase prevalecieron, y no se logró establecer un acuerdo entre Francisco I. Madero y los revolucionarios sobre el problema agrario, y el 25 de noviembre de 1911, Emiliano Zapata proclamó el Plan de Ayala, proponiendo el reparto de la tierra y la continuidad de la lucha revolucionaria.

LA NUEVA BURGUESÍA
Como la clase terrateniente se mantuvo fuerte a pesar del movimiento armado, al no haberse desmantelado suficientemente su poderío económico, los esfuerzos de Zapata y Villa por el establecimiento de una reforma agraria no fructificaron.

Por el contrario, ambos fueron asesinados pocos años después de iniciado el movimiento armado sin haber cumplido su propósito.
 
 
 
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