De aquí, de allá y de más allá - Vértice de Sinaloa


©
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Páginas
 
 





De aquí, de allá y de más allá


Encampanados


Por: J. Francisco LIZÁRRAGA
Nunca, lo que se llama nunca, me pondré esos pantalones de marinero atarantado, díjele a la dependienta de la mexsuiza, allá por el centro de Culiacán, hace muchos años (la tienda esa ya desapareció y este columnista institucional a punto de idem).

Seguí con el corte recto, oxfordiano, que me heredaron mis abuelos, junto con el aire que nos prestaron, y el agua que se acaba, y la ecología bajo los puentes bucólicos, al son de los portales que tumbaron (y ya cállate).

Pero día llegó en que mis pantalones estaban raídos (de por sí) y corría el gravísimo riesgo de enseñar por ahí salva sea la parte, en detrimento del recato y la elegancia natural que siempre me ha caracterizado.

Ni modo, tuve que ponerme pantalones “acampanados”, al estilo mamarracho, y comprar un cinto de tres pulgadas de ancho porque si no se me pandeaba la panza porque las presillas eran extra grandes.

Pinches modistos, díjeme, avergonzado por la necesidad aquella cuya culpa es de Adán y Eva (¿qué necesidad tenían, por Dios?).

Por aquellos trotes me encontré en la plazuela Obregón y vi que me miraban mis acampanados. Me acerqué a los mirones y, autosuficiente enmodado, díjeles presto: son la última moda.

Me acuerdo cuando veo las “últimas modas” de estos tiempos, los cortes de pelo, los pantalones rotos y tanta barbaridad.

Y hasta aquí esta columna institucional de “Vértice”, porque los aires han soplado, melancólicos, en el tejabán de mis ánimos y la primavera rodea con sus olores la... (otra vez, tarado).
 
ASESORÍA Y DIRECCIÓN
Servicios altamente especializados en:
*Tesis de licenciatura y postgrado
*Maestría y Doctorado
*Información y Comunicación
*Planeación estratégica
*Planeación por objetivos
*Problemas educativos
Más información, previa cita: 667 138 2694 (de 9:00 a 12:00)
 
 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal