Barricada - Vértice de Sinaloa


©
Vaya al Contenido

Menu Principal:

 


Barricada


Los extremos
Los ricos más ricos y los pobres más pobres



Por: Rosa María RÍOS ACOSTA
En el México de nuestros días, sobreviven juntos pero no revueltos, los más ricos y los más pobres. El producto de esa terrible contradicción salta a la vista: una enorme violencia y descomposición social que está acabando con todo.
En su crítica al modelo neoliberal en el que nos encontramos inmersos, escribió Carlos Fuentes: “un modelo que aniquila la vocación productiva de los pueblos”. Nada más cierto.
“El capitalismo es malo en todas partes pero en México es peor”, retoma un reconocido intelectual sinaloense y se coincide plenamente. La explicación de la pobreza, la inseguridad pública y la violencia, se incuban ahí y en ningún otro lado.
RICOS MÁS RICOS
Un reporte de la cadena CNN en español, informó a fines de diciembre pasado que, en el mismo México en que habitan 52.1 millones de pobres de los cuales 12.8 millones se encuentran en pobreza extrema, vive también Carlos Slim, el hombre más rico no de México, sino de América Latina, con una fortuna superior a los 73 mil millones de dólares, que lo coloca como el segundo hombre más rico del mundo.
Slim, propietario de las empresa de telefonía celular y de servicio doméstico más poderosas de México, sólo es superado por Bill Gates, cofundador de la empresa Microsoft, cuya fortuna ascendió en 2013 a 78 mil 500 millones para ubicarse como el más rico del globo.
POBRES MÁS POBRES
En la definición del Consejo Nacional para la Evaluación de las Políticas Públicas (Coneval), como pobreza extrema, clasifican a las personas con ingresos tan bajos que, “aún invirtiendo en alimentos todo lo que ganan, no alcanzarían a cubrir sus necesidades de una buena alimentación”, es decir, puede ser que trabajen o no, pero lo que ganan no les alcanza ni para comer.
Independientemente de esa definición del Coneval, salta la inconformidad de la mayoría de los mexicanos porque, aun sin estar catalogados dentro del rango de pobreza extrema, saben que en el presente año, continuarán librando, peor que en el anterior una carestía mayor, una verdadera batalla para llevar el alimento a sus familias, luego del “aumento” salarial de 2 pesos con 62 centavos que entró en vigor a partir del pasado primero de enero.
Con el aumento, el salario en la zona A del país, quedó en 67.28 pesos diarios y en 63.77 pesos, en la zona B, a donde pertenece Sinaloa.

TODO POR “UN POCO MÁS DEL MÍNIMO”
En la entidad, nunca han faltado los defensores del “paraíso salarial” que aluden que “estamos en la gloria” porque nadie paga el salario mínimo sino “mucho más”.
Cuestión de enfoque. Por ejemplo, los trabajadores del campo sinaloense ganan ese “mucho más” que son poco más de cien pesos al día.
Comienzan su jornada antes de las 5 de la mañana y abandonan el campo a las 3-4 de la tarde, es decir, considerando el tiempo de desplazamiento de entrada y salida de su labor, fácil dedican 12 horas o más a la jornada.
COMO ESCLAVOS
Pero no es el único caso. Especialistas del derecho, incluidas autoridades del trabajo en la entidad, han reconocido que a cambio de ese “mucho más” (si acaso 150 pesos diarios) los trabajadores dejan de vivir, para trabajar como esclavos.
Ejemplos existen muchos desafortunadamente, entre ellos se encuentran el comercio y los servicios, donde las jornadas son prácticamente de sol a sol. De ocho de la mañana a ocho de la noche, pero pagan “más del mínimo”.
La nueva generación de jóvenes que no tienen experiencia laboral ni tampoco suficientes relaciones sociales para colocarse en mejor posición, siempre y cuando encuentren empleo, bien saben sobre esa dura realidad.
Hace tiempo, la entonces directora del Trabajo y Previsión Social, Bladilena Ahumada Romo, reconocía esta situación que cuestiona duramente la calidad de la clase patronal del estado: “los hacen trabajar todo el día y luego los despiden por cualquier cosa, les inventan cosas para justificar el despido”.
“Cuando quieren obligar al trabajador a que renuncie para no pagar la indemnización por despido, les reducen los salarios y los traen de un lado a otro haciendo cosas para las que no fueron contratados…”
Y nada que hacer porque las reformas laborales aprobadas en los últimos años, legalizaron todos esos abusos.
Así está la situación laboral en Sinaloa y, con sus variables, en el resto de México.
LOS MÁS EXPLOTADOS
México es el país donde más horas se trabajan por año, 2 mil 300 en promedio. Sin embargo, es donde menos remuneración económica se obtiene por jornada laboral, de acuerdo con el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados (CESOP).
En un estudio, el CESOP explica que en México, los trabajadores laboran el mayor tiempo por año, 2 mil 357 horas, superando incluso el promedio de países asiáticos, 2 mil 154, de África, 2 mil 138; del Medio Oriente, 2 mil 23; de América del Sur, mil 989; de Oceanía, 1 mil 849; o de Europa, 1 mil 757 horas.
El pago por hora de un salario profesional en el país es casi 10 veces menor al que se paga en Zúrich, Suiza, ciudad que ocupa el primer lugar en remuneración salarial en el mundo.
Así seguimos, mientras el cambio prometido no se refleja en el nivel de vida de la población mexicana.
 
ASESORÍA Y DIRECCIÓN
Servicios altamente especializados en:
*Tesis de licenciatura y postgrado
*Maestría y Doctorado
*Información y Comunicación
*Planeación estratégica
*Planeación por objetivos
*Problemas educativos
Más información, previa cita: 667 138 2694 (de 9:00 a 12:00)
 
 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal