A nuestros lectores: - Vértice de Sinaloa


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A NUESTROS LECTORES:
La avanzada de calumnias, mentiras y difamaciones contra periodistas, encabezada por Karla Montero y sus asesores, dentro y fuera del congreso local, seguida por personeros de la diputada PES morenista en las llamadas "redes", está llegando a límites inadmisibles, configurando evidente delito. Quienes se suman a la acción delictiva igual se sumarán como demandados. Se tiene que hacer justicia. La infamia no pasará.
Atte.
Vértice de Sinaloa

Nota de la Redacción: este marginal fue publicado en marzo de 2017 y en otras ediciones anteriores.
A nuestros lectores:
En la actualidad, prácticamente todos los medios informativos, a nivel mundial, dependen de la publicidad para sobrevivir. Pero son las grandes empresas que, entre sus negocios, tienen televisoras, estaciones de radio, periódicos y/o sitios, las que gozan de trato preferencial y reciben la mayor parte de los recursos que las entidades oficiales destinan a la difusión de su quehacer.

Los medios pequeños, y además críticos e independientes, como el nuestro, son desplazados de la publicidad oficial o reciben un trato a todas luces inequitativo. La legislación sobre el derecho a la información, y las leyes de acceso, tienen una clara orientación a la equidad, pero ello no se respeta si se procede con una política editorial crítica.

Además, gobernantes y políticos de todo signo, pasando por sus áreas de comunicación, descalifican al periodismo; lo ven como una carga parasitaria, inmerso en la corrupción generalizada (la que, por cierto, ellos promueven en primer lugar) y acostumbran condicionar el recurso publicitario a la entrega del órgano periodístico, para que esté a su servicio, dispuesto a la promoción personal del gobernante o publicar lo que al poder se le antoje.

Esa generalización es errónea y raya en la tontería y la ignorancia.

Quienes hacemos posible “Vértice de Sinaloa” hemos sido víctimas de esa marginación que contradice el espíritu de la ley. Sin embargo, nunca hemos reclamado algún trato especial y nos hemos negado sistemáticamente a establecer acuerdos que contradigan la ética y vayan contra la función social que debemos cumplir. Bien lo saben no pocos políticos y “jefes de prensa”.

Estamos convencidos de que es necesaria una revisión del gasto en comunicación social de los gobiernos y entidades públicas, actuales y anteriores; que la ciudadanía sepa a quién le pagan y para qué.

Por nuestra parte, rechazamos cualquier tipo de privilegios o tratos especiales. Que se actúe en concordancia con el espíritu de la ley y nada más.

Los recursos que van a la difusión del quehacer institucional, en todos los órdenes, no son de los políticos, sino del pueblo que hace posible el erario. Se entiende que la información oficial es necesaria como un insumo democrático para la población. A ello, en estricto, es que deben destinarse esos recursos.


Atte.
Culiacán, Sinaloa, 02 de marzo 2017
Vértice de Sinaloa
Consejo Editorial
Jorge Guillermo Cano
Rosa María Ríos Acosta
Benedicto Jiménez Ortegón
Miguel Antonio Gastélum
Rebeca Angulo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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