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Se cumplen 100 años del crimen

Emiliano Zapata, Asesinado
Por Orden de la Clase Terrateniente

Emiliano Zapata.

*La celada fue el 10 de abril de 1919
*Por orden de ricos y terratenientes

El 10 de abril de 1919 fue asesinado Emiliano Zapata, el caudillo del sur, por un grupo de soldados al mando del entonces coronel carrancista Jesús Guajardo, ascendido a general después del crimen.
En la hacienda de Chinameca, estado de Morelos, ocurrió el atentado ordenado de la más alta cúpula de los ricos y terratenientes que se sentían amenazados por la existencia y las acciones del caudillo del sur, quien gozaba del más amplio respaldo popular en el marco de la Revolución Mexicana.
Diversos historiadores que se ocuparon de indagar y escribir sobre la revolución mexicana, coinciden en que, la muerte de Emiliano Zapata era una necesidad para las clases pudientes y terratenientes de la época, pues el jefe guerrillero al igual que Francisco Villa, reclamaban por la vía armada el reparto de tierras a los campesinos pobres, como parte de los puntos contenidos en el Plan de Ayala.
SURGE EL CAUDILLO
Emiliano Zapata Salazar, era descendiente de una familia de antiguos comuneros; nació el 8 de agosto de 1879 en Anenecuilco, Morelos, pueblo tlahuiaca caracterizado por la defensa de la tierra y sus derechos comunales.
Durante la dictadura porfirista, los hacendados cañeros del estado de Morelos se adueñaron de las tierras que pertenecían a esos pobladores, y sus reclamos no eran atendidos por las autoridades aún cuando eran totalmente legales.
Los habitantes de Anenecuilco afrontaban el despojo de terrenos por parte de los propietarios de la hacienda Del Hospital y, en 1909, nombraron a Emiliano Zapata, famoso por su valor e inteligencia, jefe de la Junta de Defensa de las Tierras de esa región para coordinar la lucha contra los hacendados.
Al estallar la Revolución de 1910, Emiliano Zapata se lanzó al combate bajo las órdenes de Pablo Burgos.
Después del ascenso de Francisco I. Madero a la presidencia de la República, Zapata se negó a desarmar a sus hombres, pues puso que antes, el gobierno debería devolver a los pueblos las tierras usurpadas por los hacendados.
EL PLAN DE AYALA
Madero y Zapata no llegaron a ningún acuerdo, lo que provocó que los zapatistas fueran atacados por las tropas federales y se dirigieran hacia las montañas. El 29 de noviembre de 1911 Zapata proclamó el Plan de Ayala, en el que desconocía al gobierno de Madero y exigía la devolución de las tierras a los pueblos y la dotación de los ejidos a las poblaciones que no los tuvieran.
Este plan se convirtió en la bandera del agrarismo nacional.
El Ejército Libertador del Sur, con Zapata a la cabeza, combatió sucesivamente a los gobiernos de Madero y Victoriano Huerta, y logró apoderarse, para mediados de 1914, de todo el estado de Morelos, así como de zonas aledañas, pertenecientes a los estados vecinos.
Con ello coadyuvó al derrocamiento del gobierno de Victoriano Huerta; rechazó la jefatura ofrecida por Venustiano Carranza y se negó a coordinarse con los constitucionalistas.
Una vez dominada la región, los zapatistas aplicaron en 1914 y 1915 las ideas expuestas en el Plan de Ayala; se restablecieron a los pueblos y comunidades las tierras de las haciendas, respetando la autonomía de los poblados y dirigiendo la producción de las haciendas restantes.
Durante la Convención de Aguascalientes, reunida en octubre de 1914, luego de la caída de Huerta, los representantes zapatistas se aliaron a los enviados de la División del Norte, comandada por Francisco Villa, discrepando en las discusiones con los carrancistas.
LA DIVISIÓN VILLA-ZAPATA
A las diferencias políticas e ideológicas siguieron el enfrentamiento armado y la etapa conocida como Lucha de Facciones. Sin embargo, al no establecerse una alianza unificada entre zapatistas y villistas, ambos fueron vencidos por las fuerzas comandadas por Venustiano Carranza.
Los zapatistas combatieron incansablemente a Carranza, en una guerra sin cuartel en la que en ocasiones eran reducidos a pequeñas partidas guerrilleras que operaban en la zona montañosa, para recuperar posteriormente el control de todo el estado de Morelos y amagar incluso la capital de la República.

COMPLOT MORTAL
Esta guerra incesante se prolongó por varios años, sin mostrar indicios de solución. Los jefes militares carrancistas comprendieron finalmente que era imposible vencer por la vía de las armas la resistencia de los campesinos de Morelos, por lo que el general Pablo González decidió eliminar a Zapata tendiéndole una celada.
Esa tarea fue encomendada al coronel Jesús Guajardo. Este le escribió a Zapata solicitándole una entrevista con el supuesto de querer unirse a sus tropas; tras una reunión previa, el 9 de abril, Zapata ofreció visitar a Guajardo al día siguiente en su cuartel, la hacienda de Chinameca, con objeto de establecer las condiciones para que éste se incorporara a sus fuerzas.
LA CELADA EN CHINAMECA
El 10 de abril de 1919, Emiliano Zapata, acompañado por una escolta de diez hombres, marchó hacia la hacienda ocupada por Guajardo. En ese lugar había una guardia dispuesta pare rendirles honores, sin embargo, cuando este se aproximó a la entrada de la hacienda el clarín tocó tres veces llamada de honor y, al apagarse la última nota, en forma sorpresiva los soldados de Guajardo le dispararon a quemarropa, quedando su cuerpo tendido junto con sus escoltas.
El cuerpo del caudillo del sur fue exhibido posteriormente en Cuautla, Morelos, donde tenía su cuartel general Pablo González. Como premio, Guajardo fue ascendido a general y recibió una fuerte cantidad de dinero.
 
 
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