24 - Vértice de Sinaloa


©
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Páginas
 
 




Llueve, llueve

Entonces no había queja alguna/que se fuera la luz/ hasta mejor, que se fuera.
A jugar con la penumbra/el cielo cerrado/al caer la tarde, que llueva.
A los seis años se hacía/una hora la eternidad/que, pena, también era fugaz.
No es raro el llanto/porque la lluvia se va/nos asalta el desánimo/lleno de retos.
Batallas que no podemos librar/en los arroyos bravos/de nuestra niñez.
Que se fue.
Que llueva, ferviente pide el niño/que es fiesta/para los que no tenemos más fiesta.
¿Y quién puede parar la lluvia?
Nadie.
¿Quién, hacer que dure tanto como el deseo?
Nadie.
Llueve, llueve y así se va.
El recuerdo que ensombrece/y el que reanima/el que duele y el que da esperanza.
Que llueva, pues.
Que siga lloviendo/hasta siempre. (JGC)
 
 
 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal