13-L - Vértice de Sinaloa


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La versión de Don Pedro García


Del Grito al Mito y el Rito

*No hubo misa el domingo 16 de septiembre de 1810, en Dolores
*Hidalgo explicó la situación
*La arenga, en la puerta de su casa
*Ni campana ni estandarte
Por: Jorge Guillermo CANO
Sin descargo de ver y escuchar, como sucede cada año, barbaridad y media en torno al llamado “grito de independencia” (que, para todos los ignaros gobernantes, antes y ahora, es pretexto para el circo sin pan) conviene recordar la versión histórica que nos parece más confiable y veraz: la de Don Pedro García, quien fue testigo presencial en casi todas las acciones de la lucha insurgente.
Esta es: durante la noche del 15 de septiembre de 1810, Hidalgo y Allende apresaron a la población española de Dolores y se retiraron a la casa de Don Miguel, donde empezaron a planear sus acciones.
Al día siguiente, domingo 16, llegaron los vecinos del pueblo a la iglesia, para escuchar la primera misa, “y como pasara un buen rato sin llamarla, empezaron muchas gentes a notarlo sin acertar con el motivo de aquella tardanza”.

La casa de Miguel Hidalgo, en Dolores.
Enseguida, relata Pedro García, “no faltó quien empezara a informarles de que pudiera ser no hubiera misa, porque Hidalgo había en la noche anterior mandado aprehender a todos los gachupines y todos se hallaban en la cárcel”. Semejante informe “fue recibido por algunos con sorpresa, aunque mezclada con algo de alegría...”
Fueron entonces a la casa de Hidalgo, éste salió y se explicó así: “mis amigos y compatriotas, no existen ya para nosotros ni el rey ni los tributos. Esta gabela vergonzosa que sólo conviene a los esclavos, la hemos sobrellevado hace tres siglos como signo de la tiranía y servidumbre; terrible mancha que sabremos lavar... llegó el momento de nuestra emancipación; ha sonado la hora de nuestra libertad ¡Viva la virgen de Guadalupe! ¡Viva la América por la cual vamos a combatir!”

Esta versión ha sido recogida en la Antología de Historia de México, editada por la SEP, y se basa en fuentes documentales serias y fundamentadas.
Compare Usted con lo que vemos y oímos en la ceremonia (el ritual) del “grito” cada año, es decir, la figuración histórica para motivar el ánimo popular en torno a una etérea visión patriótica.  
Pero, en fin, soportemos el ritual oficial y oficioso en nacional y estatal cobertura para solaz de la esperanza colectiva. Después, con pena y todo, regresemos a los referentes cotidianos de nuestra “independencia y libertad”. Qué se le a va a hacer.
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